No voy a ir con muchos rodeos... basta con decir que para el fin de semana largo, me fui a buscar paz... y por un gigantezco CUAK, me fui a Villa Carlos Paz... y este pequeño relato, trata de un par de curiosidades al respecto.
Empecemos directamente con el alojamiento. Llegamos al hotel donde teníamos reserva, reserva que no requirió depósito alguno (un mmmmm de desconfianza). Resultó tratarse de un hotel esquizo hippie, esto es, un hotel dirigido por un grupo de hippies, con cuartos muy parecidos a un neuropsiquiatrico. Imaginen por un momento un cuarto totalmente cuadrado, con paredes blancas vacías, y un enladrillado blanco hasta una altura de metro y medio mas o menos. En un solo cuarto, cuatro camas, de una plaza, con sábanas simples, y el colchón forrado en plástico (lo que resultó muy molesto). Solo faltaba al lado de las toallas blancas dispuestas en cada cama, un chaleco de fuerza (ajustable, después de todo es un asunto turístico, para descansar).
Pero volviendo al managemente del hotel, mucha barba, pantalones bien oxford, dos o tres trenzas por cabeza con adornos en piedras y mugre. Las señoritas haciendo tortas para vender, de gustos varios, reunidos alrededor de un mate todo el día. El hotel era chico, por lo que les juro que busqué, pero no encontré la plantación... un garrón. La verdad que como hippies, bien podrían haber compartido, pero bien los sotas se hicieron!
Es más, me volví con dos tortas que compré a la chica hippie, a ver si tenía algún aditamento especial, y lo único que encontré es ricota y una diarrea para el campeonato! Razón número 1 para estar enojado con los hippies!
El único momento de desaparición de los hippies del hotel, fue cuando todos los masculinos desaparecieron, por la tarde, mientras dormía la siesta. Saliendo a cenar, tarde, como a las 23:30hs (hora oficial, no se hasta cuando), nos cruzamos con los hippies masculinos (no todos hombres), que volvían vestidos con ropa deportiva y una pelota de fútbol, lo cual tengo que admitir me desconcertó... No se ustedes, pero nunca me había imaginado a hippies jugando al fútbol, a la gambeta, hachándo al mas habilidoso, o haciendo jueguito con la pelota. Que acaso el deporte oficial de los hippies no es el frisbee o algo así?? Eso sí me los imagino haciendo, corriendo un frisbee por ahí. También me los imagino haciendo una fogata con guitarras en el círculo central de la cancha, lo cual encuentro incluso entretenido... pero jugando al fútbol????
Siento en este momento una profunda decepción de los hippies que conocí... no por ser malas personas (la verdad que excepto la parte del sapo en la barriga por no compartir, nos atendieron de lujo, lo cual agradezco enormemente), sino por tirarme abajo toda mi concepción sobre las actividades hippies! Por desmitificar a esos simpáticos peludos fumones...
Llamemos esta, la primera entrada de la cantidad de entradas que de mi inspiración, sobre este viaje, que todavía tiene mucho mas que contar... Será entonces hasta la próxima!
PAZ
No hay comentarios:
Publicar un comentario